¿Qué tanto sabes sobre la cata de vinos?


¿Qué tanto sabes sobre la cata de vinos?

¿Qué tanto sabes sobre la cata de vinos?

 

El vino es una bebida que para muchos es considerada mágica pues tiene la capacidad de complacer los paladares más exquisitos. Aportan alegría y en cada sorbo hay una historia de siglos de antigüedad. En algunos lugares como en el antiguo Egipto fue considerada una bebida privilegiada que solo las personas de más alta categoría podían saborear.

Por eso no es de extrañarse que cualquier amante de los vinos desee saber más sobre cada bebida y al mismo tiempo tener la capacidad de poder evaluarla. Esto es conocido como cata de vinos, pero ¿cómo surgió esa idea? Puedes leerlo a continuación.   

Historia de la cata de vinos

Aunque no se tiene información concreta de donde surgió esta idea, se piensa que desde que el hombre dio inicio a la civilización y las invenciones los vinos ocuparon un lugar muy importante.

Estas bebidas servían muchas veces como métodos de pago, ofrendas o cualquier tipo de regalos, también eran algo imprescindible en las fiestas, pero para que fueran bien recibidas primero tendrían que darlo a conocer y la única forma era hacer que las personas lo probaran y lo compararan con otros por ello era ofrecido en muchos lugares, aunque no lo llamaban cata de vino. 

Estas actividades eran muy comunes en lugares como Mesopotamia (Irak) en el año 9000 AC, donde una de las tareas más comunes eran los cultivos de las vides.

Lo mismo pasaba con otras culturas entre ellas la Romana en cuyo imperio el vino tenía un importante lugar.  Pero la siembra de las cepas fue mermada cuando este poderío cayó en el 476 AC. La situación hizo que la producción de vinos bajara considerablemente, así como sus catas.

Pero el protagonismo del vino nuevamente obtuvo su auge antiguo gracias al surgimiento del cristianismo que utiliza esta fantástica bebida como una representación de la sangre derramada por Cristo.

Es por ello que monjes y frailes se dedicaron a la actividad de producción de vino realizando las mejores bebidas que se conocieron en la edad media. Eran tantas las creaciones que muchos productores se reunían para probar las bebidas y evaluar cada una de sus características.

¿Qué es una cata de vinos?

Una cata de vinos es una evaluación realizada a la bebida en la que deben ser usados todos los sentidos principalmente el gusto, el olfato y la vista, aunque también son usados el oído y el tacto (en este interviene la lengua que se encarga de catalogar características como la densidad, turbidez, temperatura y gases carbónicos).

Lo que se busca es determinar todos los componentes que intervienen en la bebida, por eso los expertos consideran esta actividad como un verdadero arte que involucra la sensibilidad y sutileza.

En cada evento de catas los participantes tienen la oportunidad de degustar diferentes vinos, los que evalúan y asignan un puntaje. Sin embargo, otro tipo de actividades se realizan con la finalidad que los asistentes puedan saborear y disfrutar diferentes productos sin necesidad de colocar una puntuación. En esta última intervienen principalmente aficionados.

Durante la cata es importante utilizar copas transparentes para obtener una mejor apreciación del color y brillo de los vinos. Aunque se cree que es fácil el poder aprender sobre las técnicas de la cata, en realidad dominarla no es algo tan sencillo.

 

¿Cómo catar vinos?

Las principales cosas que se analizan en una cata de vinos son:

1.-En vista: en esta parte los expertos sacan sus conclusiones en cuanto al color, pigmentación, fluidez, limpieza, claridad o transparencia, densidad, brillo, juventud y madurez, graduaciones alcohólicas, aguja, glicerina, burbujas y hasta el corcho es examinado.

Cuando el vino está en la copa a la superficie del líquido se le llama disco, mientras que los términos lágrimas, piernas o ventanas es para los restos de la bebida que quedan en las paredes de la copa cuando este es removido.

El tapón o corcho es lo primero que es observado para verificar que el mismo se encuentre humedecido por el vino, además que tenga buen olor igual al de la bebida. Un corcho en mal estado puede ser un objeto contaminante que altere de manera negativa el contenido de la botella. También se examina la funcionabilidad del mismo verificando que tenga suficiente flexibilidad.

El segundo paso de la cata de vinos es analizar la apariencia del vino, para ello se sirve la tercera parte de una copa, se observa la bebida frente a una luz y se ve si contiene sedimentos o es necesaria una limpieza. 

La copa debe ser alzada por la base para no calentar el espacio donde está el líquido con el calor de las manos. Para poder analizar su color, brillo y matices es necesario inclinar un poco la copa. El color violáceo, rubí o cereza, con bordes granate o frambuesa caracteriza los tintos aún jóvenes.

A medida que maduran o envejecen adquieren ciertos tonos cobrizos, granate, teja, marrones y amarillos.

 

Por otro lado, los tonos amarillo pajizo o verdes identifican a los vinos blancos jóvenes, pero cuando el dorado se puede percibir intensamente con sutiles tonos rojizos es porque fueron criados en madera y ya son vinos envejecidos. La coloración ámbar con suaves tonos rojizos, color oro viejo o yodado significa que el vino es muy viejo.

Los rosados cuando son jóvenes tienden a tener un color rosa pálido o fresa, pero cuando están envejecidos son asalmonados, anaranjados, piel de cebolla o cobrizos.

Para realizar estos análisis se recomienda colocar la copa sobre un mantel blanco. Aunque con la vista se puede determinar muchas cosas, este análisis no puede ser decisivo sin antes pasar por la evaluación en nariz y en boca.

Hoy en día ya las burbujas no son tan importantes en la cata de vinos espumosos. Una vez que están en contacto con la lengua del catador y este hace alguna evaluación, entonces es cuando pueden tener algún peso en la ficha. 

2.- En nariz: una vez observada la presentación continúa el análisis del olor. En esta fase se busca el tipo de aroma que emanan, si es floral, frutal, tostado, complejo, especiado, herbáceos, limpieza, entre otros.

Se comienza olfateando sutilmente el vino (sin agitar) en la copa de esa manera se podrá percibir el olor primario (que proviene de la uva) y comprobar si es agradable o no. Estos son muy suaves y breves.

 Algunas bebidas pueden presentar olores a azufre, papel, vinagre, caucho o ajo, algo que para nada es del gusto de los amantes del vino.

La intensidad del aroma es una de las primeras cosas que son evaluadas y quizás la más sencilla de percibir, ya que puede ser catalogada de la siguiente manera: sutil, expresiva, neutra, aromática, abierta, fuerte, insípida, intensa, cerrada, discreta, entre otros.

Una vez realizada la primera prueba se procede a removerlo un poco para que todos los aromas puedan esparcirse al oxigenarse (aromas secundarios que se generan de la fermentación) y las paredes de la copa se impregnen de las llamadas patas, lágrimas o piernas que señalan el grado de alcohol. Por lo general este tipo de aromas son más duraderos.

El siguiente paso es un poco más complicado ya que se busca el nivel de pureza aromática. Mientras que la última fase de este procedimiento se trata de poder identificar los diferentes olores que aromatizan el vino como, por ejemplo: chocolate, frambuesas, miel, vainilla, cítricos, tostados, entre otros.

En esta parte también se busca identificar los aromas terciarios que se derivan de la crianza de los vinos en la madera. Las bebidas que poseen los aromas terciarios son denominadas como bouquet. Se cree que un buen vino se caracteriza por poseer muchos aromas y complejidad.

Es recomendable que las personas que se inician en la cata de vinos se enfoquen en buscar dentro de una misma clase de vinos a manera de entrenamiento de la nariz. Puede concentrarse buscando solamente olores a madera, frutas, flores, entre otros. 

Por lo general los olores de los vinos son comparados con cerezas, manzanas, piña, frambuesas, limón, moras, melocotón, café, cuero, flores, tierra mojada, ceniza, madera, mantequilla, cacao, pimienta, entre otros.

Los aromas a frutas o flores por lo general distinguen a los vinos jóvenes. Pero los olores a canela, menta, pino, madera o balsámico suelen ser característicos de los vinos envejecidos.

Cuando se dice que un vino tiene olor a madera es comparado con el pino, el cedro, entre otros. Los aromas florales pueden ser de dos tipos: las blancas como el azahar y las de color como las violetas, rosas y geranio. El balsámico se refiere al poleo, eucalipto, menta, entre otros.

Los aromas a frutas muchas veces se refieren a los mangos, fresas, plátano, pomelos, manzana, lichis, frambuesas, pera, entre otros. Los aromas químicos se relacionan con el azufre, levadura, moho, alcanfor, farmacia y otras más.

Los olores a especias se inclinan por la nuez moscada, clavos, vainilla, pimienta o canela. Por último, los vegetales recuerdan al olor de los tomates, alcachofas, pimientos, entre otros.

3.-En boca: en esta parte de la cata de vinos se busca determinar todos los factores que intervienen para dar sabor a la bebida como, por ejemplo: el dulzor, taninos, acidez, aromas, cuerpo, entre otros.

Para comenzar con este paso se toma un sorbo que se mantiene en la boca por tan solo unos segundos a fin de poder degustarlo, utilizando la punta de la lengua para moverlo de un lado a otro.

Se analiza la primera sensación cuando el vino toca los labios y la punta de la lengua, así como el dulzor. El grado de alcoholismo también se siente en boca a través de la calidez o dulzor. De allí salen los calificativos sedoso o áspero.

Los taninos se identifican cuando la lengua se torna rasposa y da cierta tirantez a los labios, mientras que el sabor es amargo. Los ácidos por otra parte se pueden sentir en las partes laterales de la lengua, igualmente se buscan los sabores salados.

Es importante que el vino se caliente en la boca para sentir aún más los aromas. Una vez ingerido o escupido se analiza la durabilidad del sabor y de ese modo será clasificado. 

Se dice que un vino es redondo cuando posee la cantidad perfecta de ácido, dulzor, amargo y salado. Una técnica utilizada entre los expertos es ingerir algo de aire por la boca con el vino aún en ella y expulsarlo a través de la nariz y de ese modo sentir la mayor intensidad de los aromas.

Los vinos que tienen el nivel de acidez perfecto son más frescos. Cuando tienen más alcohol son catalogados como cálidos, pero cuando la cantidad es mucho mayor entonces pasan a ser ardientes. 

Los mejores vinos son catalogados como sedosos, aterciopelados y suaves. Pero una calificación negativa dirá que es astringente o áspero.

Cuando la sensación del vino no dura más de 3 segundos una vez escupido o tragado la bebida es catalogada como de persistencia baja. La persistencia media va entre 3 y 6 segundos, mientras que el alta perdura por más de 6 segundos.

Algunos adjetivos que se le otorgan a los vinos en boca son: ligero, fresco, seco, afrutado, cálido, persistente, aterciopelado, astringente, corto, entre otros.

Una vez terminado este proceso en la mayoría de las veces el vino es escupido para evitar que el catador se embriague.

 

Tipos de catas de vinos

1.- Cata ciega: no se realizan muy a menudo pues como su nombre lo indica es aquella que se realiza sin que el catador tenga alguna información sobre el vino. Además, tampoco puede ver la botella o etiqueta de la bebida.

El experto tratará de realizar una descripción del mismo tratando de acertar la cosecha, marca, uva, productor entre otros. La idea es que el catador pueda dar una opinión limpia basada en su experiencia sin que ningún tipo de información pueda influenciarla.  

2.- Cata horizontal: se denomina así cuando la cata se realiza con diferentes tipos de vinos, pero que mantienen la misma añada y denominación de origen. Se comparan la calidad de la uva, así como la elaboración de los vinos.

El objetivo es hacer comparativos entre los sistemas de vinificación aplicados a cada vino por las diferentes bodegas, así como los suelos donde fueron cultivadas las uvas, temperaturas, entre otros. De ese modo se eligen los mejores productores de vinos, bodegas, territorio y estilo corporativo.

3.- Cata vertical: se cree que es la más usada ya que en esta se evalúa el mismo vino producido por la misma casa, pero de diferentes cosechas o añadas, se comienza siempre por la última.

El objetivo es determinar cuál fue la mejor añada del vino y cuáles son los cambios más relevantes con el pasar del tiempo.

Para obtener los resultados esperados se deben catar al menos tres muestras de cada vino. Aunque lo mejor es poder contar con unas cinco muestras. Necesariamente las botellas no tienen que ser de añadas consecutivas, incluso puede haber diferencias de décadas.

4.- Cata diagonal: no es muy usada, en ella intervienen las bebidas creadas en la misma región, pero con añadas y productores distintos. Como los datos en común no permiten realizar una verdadera comparación los vinos son evaluados de manera individual.

5.-Cata técnica: solo puede ser hecha por verdaderos profesionales (periodistas especializados, enólogos o sumiller) y se evalúan los aspectos en vista, olfato y gusto. La intención es que el experto pueda realizar una comparación de las características del vino con la información que aparece en la botella.

Las comparaciones de esta cata de vinos también pueden ser contra otros productos de la misma bodega o de la competencia. Este tipo de catas se realizan principalmente en barricas, depósitos o botellas. 

6.-Cata comercial: es cuando intervienen aficionados y dan su opinión con respecto a la bebida. Este tipo de catas se realizan con la finalidad que los resultados influyan en las ventas y consumos del licor. La evaluación se puede realizar en botella descubierta o a ciegas.

7.-Cata histórica: en esta intervienen vinos variados y de añadas distintas, pero que tengan algo en común como por ejemplo la denominación de origen o sean producidos por la misma bodega. Además de ser histórica también es vertical.

8.- Cata maridaje: se determina el tipo de alimentos a los que puede acompañar el vino.

9.- Cata privada: esta realiza con la finalidad de establecer el valor de la bebida a través de una tasación evaluando todas las características que podrían influir en el mismo. Los tipos de valores podrían ser usados en subastas o de manera comercial. Para ello primero se determinan notas de cata muy elaboradas con una puntuación según sea su calidad.

10.- Cata varietal: este tipo de catas es especial para quienes no tienen experiencia en el asunto. En ella se degustan vinos de la misma variedad de uvas y la misma edad, pero de diferentes lugares del mundo. La idea es realizar comparaciones como las diferentes versiones que pueden surgir de cepas iguales.

 

Como organizar una cata de vinos

Todo dependerá del objetivo con que se realice ya que pueden ser para evaluar ciertas bebidas o para aprender a catar. Cuando lo que se desea es obtener conocimiento los participantes sabrán de ante mano todas las características que distinguen los vinos. La idea es comparar o asociar los sabores, olores y presentación a lo antes descrito.

Además, que será una divertida experiencia para compartir con los amigos. Obviamente no prevalecen los sentidos, pues lo que se desea es aprender a distinguir todas las particularidades del vino.

Si este es tu objetivo principal entonces no es muy complicado, pues lo primero que tienes que hacer es lo siguiente:

·         Invita a un grupo de amigos amantes del vino que estén dispuestos a aprender más acerca de ellos (no más de 8).

·         Organiza el evento antes de las comidas.

·         Cada uno de ellos puede llevar una botella diferente de vino. Para evitar que se repitan las mismas es mejor realizar un listado de las posibles bebidas a catar y que cada quien escoja una.

·    Busca un salón de la casa que sea perfecto y que posea una extensa mesa. Además, no te olvides de la importancia de la iluminación (si no es natural usa de preferencias bombillas normales y no lámparas fluorescentes.

Este puede ser en la cocina, terraza, balcón, sala de estar, comedor, entre otros.

·         La temperatura debe ser la adecuada y que el ambiente esté libre de olores.

·      Pide a los participantes no usar perfume ese día, ni ningún producto que contenga olor fuerte que pueda influir en la evaluación olfativa y alterar la cata de vino.

·         Recuerda colocar en la mesa un mantel blanco para apreciar el color del vino.

·         Necesitarás copas especiales para catar, (de ser posible una para cada vino), sacacorchos. Además, no olvides las cubiteras para mantener el frío y otro recipiente para cada participante que sirva de escupidera (puede ser un simple vaso de plástico).

·         Cada copa debe estar alineada frente a los participantes y no deben ser más de 4 (una por cada vino). Pero si no se tienen tantas copas entonces se lavan cada vez que se va a probar una bebida nueva.

·         No se debe servir más de la tercera parte de la copa.

·         Entrega papel y bolígrafo a los invitados para que puedan tomar nota.

·         Recuerda tener agua tanto para beber como para limpiar las copas. No te olvides de los trozos de pan para quitar el sabor de cada vino en la boca.

·         Los vinos deben ser servidos a la temperatura ideal.

·         Si la cata es a ciegas recuerda colocar un número en cada muestra, además de ocultar las botellas.  

·         Si la cata es de maridaje es importante informar a los asistentes sobre la comida a servir.

·      Es necesario que una persona se encargue de hacer el papel sumiller. Este es el encargado de hablar sobre las reseñas de los vinos que se utilizarán en la cata. También ofrece las indicaciones y explicaciones necesarias porque, aunque algunos tendrán experiencia en este tipo de actividades seguramente siempre habrá alguien que estará participando por primera vez.

·        Una vez que se tenga todo el material llegó el momento de organizar los vinos para degustarlos en orden.

Se recomienda comenzar por los blancos jóvenes, luego continuar con los blancos envejecidos, los espumosos, rosados, tintos sin crianzas, tintos envejecidos y por último los vinos especiales. Sin embargo, también se pueden ordenar de la manera preferida de los organizadores.

·         Descargar plantillas que contengan todos los aspectos a evaluar.

·         Una vez terminada la primera cata, repítala con el mismo vino, puede que algunos factores hayan cambiado debido al oxígeno.

·         Luego cada uno puede realizar las votaciones.

 

Juegos para una cata entre amigos

Cuando se trata de compartir entre amigos las actividades pueden abundar para hacer el rato más ameno. Algunas de ellas pueden consistir en realizar juegos entre las catas para hacerlo todo realmente divertido, como, por ejemplo:

1.-Cata en parejas: si en el grupo asisten varias parejas se pueden realizar catas a ciegas. El juego consiste en ver que tanto coinciden entre sí, los integrantes de cada pareja al momento de dar un veredicto sobre alguna de las bebidas.

2.-Concurso de preguntas en grupos: para ello necesitas que asistan a la reunión al menos 6 u 8 personas. Se dividen en dos grupos y se van haciendo preguntas a media que se van realizando las catas. Es importante tener un premio para cada uno de los ganadores de ese modo se sentirán más motivados a participar en la competencia.

3.-Cata muy ciega: ya se conoce la tradicional cata a ciegas en la que se esconde la botella del vino, pero para que esta sea más divertida se pueden vendar los ojos de cada participante y que este sea capaz de describir el vino que está probando sin usar el sentido de la vista. Será muy entretenido escuchar cada respuesta.

Pero si lo que deseas es una cata de vinos más profesional además de las consideraciones anteriores debes tomar en cuenta las siguientes recomendaciones como, por ejemplo:

·         Las copas a utilizar: estas pueden ser Afnor o Oenologue. Aunque hay quienes prefieren los borgoñas, chianti y burdeos. Es muy importante que la limpieza de las copas se realice de manera correcta. No se deben usar productos de olores fuertes que confundan el sentido del olfato.

El secado es otro paso muy importante. Debe realizarse con un paño seco y muy limpio que no bote ningún tipo de tejidos para evitar que dejen residuos de hilos u olores en las copas. Los recipientes deben quedar totalmente cristalinas evitando marcas de dedos u otra cosa que le pueda empañar.

·    La sala de catas: el mobiliario a utilizar se recomienda que sea claro, preferiblemente blanco, al igual que las paredes. Para permitir una mejor observación es necesario que exista una buena iluminación y ventilación.

Para lograr la concentración y comodidad de los catadores es necesario que haya silencio, así como la temperatura y humedad perfecta.

·       Temperatura de servicio de los vinos: no todas las temperaturas son las ideales a la hora de servir un vino. Si se trata de uno dulce esta debe estar entre los 7 y 10°C. Los rosados y blancos con barrica es preferible que estén entre 10 y 13°C. Los jóvenes y cavas entre 6 y 9°C. Los tintos con crianzas o reservas entre 16 y 18°C. Mientras que los tintos jóvenes entre 14 y 16°C.

·        Participantes: aunque no existe un límite se recomienda que no sea mayor de 12 debido a que es importante la tranquilidad para mantener la concentración.

·         Cantidad de botellas: se recomienda que para un promedio de 12 participantes se necesitan al menos 8 a 10 botellas.

·         Decantador: aunque no es considerado como importante se recomienda tenerlo para mejorar aún más el aroma de los tintos.

·         Limpiadores de paladar: para asegurarse de limpiar bien el paladar entre cata y cata se pueden usar los siguientes alimentos:

1.    Frutas: bananas, manzanas, aceitunas, peras, ananá. 

2.    Carne.

3.    Bebidas: limonada y cerveza.

4.    Quesos.

5.    Harinas: galletas o biscochos, pan blanco o tortillas.

·         Maridaje: después de culminar con la primera y segunda cata se puede proseguir realizando el maridaje para probar los licores con los platos y poder comparar cuales combinan a la perfección con cierto tipo de alimentos. No se debe exceder con la cantidad de comida a utilizar.

·         Sumiller: siempre es necesario la presencia de expertos en este tipo de catas para que toda la organización sea más sencilla. Estos profesionales se encargarán de tareas como elaborar la lista de vinos. También podrán saber de ciertos datos sobre las bebidas como región de origen, procesos de elaboración, entre otros. Igualmente, el sumiller dará consejos para combinar a la perfección los vinos con los alimentos adecuados.

 

La importancia de las copas en las catas

En las catas las copas son una parte muy importante y para que todo el evento sea un total éxito se deben usar las correctas porque no cualquiera sirve. Las copas para catar deben tener el grosor, transparencia y tamaño perfecto para poder percibir de la mejor manera los aromas y sabores que emanan del vino.

La marca Riedel es una de las más usadas en las catas de vinos. Su nombre se deriva de su creador Claus. J. Riedel quien entendía la importancia de la cristalería en este tipo de eventos, por lo que se dedicó a modificarla creando las formas perfectas en las copas para cada tipo de vinos.

Las denominadas copas perfectas para catas deben poseer una altura que esté en el rango de 20 y 25 cm. El cristal debe ser muy fino y transparente. Otra de las características es que debe ser muy fina, de tan solo un 1mm de espesor.

 

Partes de una copa:

·         Boca: se encuentra en la parte superior. El ancho permitirá una mayor concentración de los aromas. Las entradas en boca serán diferentes según sea el diámetro de las copas debido a que cambia la posición de la cabeza.

·         Tallo: es la parte por donde se sujeta la copa. El tamaño del mismo debe ser suficientemente largo para que pueda ser sujeto cómodamente.  

Tipos y formas de copas especiales para catas:

·         Balón: las que tengan forma de balón aumentarán la cantidad a probar, como poseen mayor capacidad permiten percibir mejor la calidad e intensidad de los aromas. Son especiales para los vinos tintos.

 ·         Flautas: estas son más estrechas y son ideales para los vinos blancos que les ayuda a mantener la acidez y los aromas. El champaña o cavas quedan perfectas en este tipo de copas.

·         La Afnor: es la más utilizada en el mundo entero y se distingue porque posee una altura de 155 mm, el grosor de su pie es de 9mm, el diámetro de la base es de 65 mm, el borde de 46 mm y lo más ancho de 65mm.  

·         Oenologue: pese a su buena fama la copa Afnor tiene un rival muy fuerte que comienza a desplazarla en algunos eventos y es la Oenologue.

La razón por la que está ganando más seguidores es porque su boca es más ancha y su forma es al estilo de un balón que permite al catador introducir al mismo tiempo la boca y la nariz, produciendo mayor la sensación al degustar el vino. Igualmente posee suficiente peso para permitir realizar los movimientos que airean el vino y dejan salir todos sus aromas.

·         Burdeos: se caracterizan por ser altas, la anchura de su boca es media que permite esparcir los aromas a fruta, pero no impregna el aroma a alcohol.

Como tienen el cuello más largo permiten que los aromas se concentren aún más. De preferencia se sirven en ellas tintos con carácter ya que su forma permite equilibrar los taninos pues llevan la bebida directo al centro de la lengua y no a los laterales donde se siente más la acidez.  

·         Borgoña: tienen un mayor diámetro en la boca y barriguda. Se usan mucho para catar los vinos de Borgoña. Son perfectos para catar tintos aromáticos, elegantes y complejos. La punta de la lengua será lo primero que se impregne de este vino ayudando que no se sienta tanto la acidez y sea mayor la fruta.

·         Cabernet Sauvignon: se parece al burdeos, pero es más pequeña. Son especiales para vinos que requieren de temperaturas menores, así como poco volumen de cáliz. Se usan mucho para degustar tintos atlánticos, Rías Baixas y Ribeira, ya que poseen mucho sabor, pero tienen cuerpo liviano. 

 

Tipos de vinos a usar en las catas de maridajes

No todos los vinos quedan bien con todo tipo de comidas, por eso es importante saber cómo realizar la combinación perfecta:

·         Pescados grasos: combinan mejor con los vinos hechos a base de chardonnay.

·         Platos livianos con pescado: lo mejor es tomar bebidas hechas con pinot grigio.

·         Carne roja: el cabernet sauvignon queda perfecto con esta proteína.

·         Terrinas, patés y mousses: el zinfandel es la uva especial para estos platos.

·         Platos con mucho queso: degústalos con un exquisito vino rosado seco.

·         Comida salada: totalmente deliciosa con una buena botella de Champagne.

·         Platos frescos: saben aún más deliciosos acompañados de un Grüner Veltliner.

·         Postres hechos de frutas: no te olvides degustarlos con algo hecho con moscato bianco.

·         Salsas de barbacoas dulces y picantes: saben más deliciosas con caldos hechos con malbec.

·         Tartas y salsas: hacen la pareja perfecta con sauvignon blanc.

·         Entremeses: el Champagne Rosado es lo mejor para bajarlo.

·         Sabores terrosos: su sabor aumenta con un delicioso pinot noir.

·         Platos extra picantes: usa un rico syrah para calmar el fuego de la boca.

 

Importancia de la cata de vinos

Cuando una persona asiste a una cata de vinos seguramente ampliará sus conocimientos en cuanto a la bebida a examinar. Pero no todo terminará allí pues aumentará todas las sapiencias que se tenga de este fascinante mundo y cultura vinícola.

Algunos conocimientos que se adquirirán a través de un sumiller son: los diferentes procedimientos para la elaboración de los vinos, añadas y evolución del vino a través del tiempo, variedad de uvas, tipos de vinos, entre otros.

La mejor manera de dar a conocer un vino recién creado es a través de una cata de vino. Estas se pueden realizar en diferentes lugares, pero algunos eventos especiales usados por las bodegas son ferias y actividades turísticas.

Los vinos españoles son dados a conocer en otros lados del mundo a través de ciertas actividades de enoturismo y las famosas rutas del vino. Muchos turistas se inclinan a comprar una botella de ciertos vinos porque relacionan su sabor con las vivencias en ciertos lugares, además de los hermosos paisajes del país.

Tanto en España como en el resto del mundo las catas de vinos son muy importantes para lograr la comercialización de estas bebidas. Sin embargo, no es suficiente con realizar este tipo de presentaciones puesto que además se deben dar a conocer las bebidas a través de publicidad a través de medios de comunicación masiva.

 

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